Lo que a continuación os voy a contar, es un relato que cuenta una anécdota entre dos amigos. Más o menos es de amor. Explicare el sitio en el que estén en todo momento. Y para empezar ya, y no enrollarme más, os advierto que está basado en hechos reales. Pero todo no sucedió al pié de la letra.
LA HISTORIA DE AMOR DE JORDAN:
Erase una vez, un niño llamado Jordan. Tenía trece años, pelaje largo y un cuerpo esbelto (del gusto de muchas chicas).
Y esta, es una anécdota que escuché mientras que hablaba con un amigo suyo, llamado Markel:
Jordan escuchaba a sus amigos que les gustaban chicas, y él, sentía algo por una chica llamada Tania. Un día, quedaron para contarse cosas privadas.
Aquel era un sitio frío. Oscuro. Secreto. Con árboles y ramas largas, grandes y gruesas.
A la derecha, se podía observar perfectamente el río Ebro, y a la izquierda, las casas que rodeaban el patio en el que estaban.
Chalaron, jugaron, hablaron por móvil con otros amigos... Y después, notaron un extraño sentimiento de vergüenza. En el que ninguno se atrevía a hablar.
Jordan, tuvo dos imágenes imaginarias en los hombros. Como en los cuentos:
EL ÁNGEL: Le decía que se acercara a donde ella y le hablará sin vergüenza.
EL DEMONIO: Que se acercara, la besase y que le dijera que la quiere.
Y, Jordan, con ninguna de las dos ideas se sentía cómodo, aunque, obviamente, con la del ángel, se sentía mucho más.
Sacó un tema, con el que Tania no se sintió muy a gusto. Y a continuación Tania, empezó a hablar sobre su relación con sus padres. Jordan, en esa conversación, también se sintió incómodo, porque su padre, falleció cuando él tenía 7 años. Y también explicó, que desde que aquel coche atropelló al que hasta entonces, y todavía en su corazón fue su padre, se le fue el miedo de la oscuridad, las alturas... Pero se quedó con el miedo de la calzada de cuando iba en coche. Tanto con su madre o con su tío.
Y al acabar con ese tema, la dijo que mejor si hablan de otra cosa.
Y empezaron a conversar:
- Ahora elije tu el tema de conversación, porque todo con lo que he dicho te ha hecho sentir mal- dijo Jordan.
- ¡No te quejes! que tú con todo lo mío ¡también te has quejado!- contestó Tania agresiva.
- ¡Pues si vas a estar así, yo me largo!- y Jordan, después de sus duras palabras, se fue a casa. Mientras que Tania se quedó sentada en el mismo lugar, mientras que tenía una acuosa lágrima deslizando por su mejilla.
El siguiente día, era lunes, como cualquier otro lunes de clase cualquiera. Pero este lunes, Tania, no sabía lo que le esperaba. Jordan, estaba en la puerta de clase esperándola, para pedirle perdón y una cita a solas.
Tania llegó, no entendía por qué Jordan hizo eso, y aceptó la cita, pero con una condición. Y la condición decía, que la tendría que explicar el por qué de esa idea.
Y Jordan, así empezó:
- No es fácil explicarlo, pero lo voy a intentar. Ayer, cuando estábamos hablando, vi que dentro de ti faltaba una cosa, y más tarde, me di cuenta, de que lo que faltaba, era esa furia que llevas dentro.
En ese momento, Tania estaba: boquiabierta. Sudorosa. Pensativa. Sorprendida. Nerviosa. Vergonzosa. Contenta. Medio sonriente. Y más dudosa que nunca.
Le dijo que si aceptaba, y de la alegría, Tani, se lo contó hasta al los profesores.
Pero al siguiente día, mientras que Jordan iba para clase, todos los niños le vacilaban, y se dio cuenta de que era porque Tania, le contó a todo el mundo, las palabras exactas con las que se expresó Jordan, y les pareció muy ridículo.
Jordan, se enfado mucho con Tania, y le dijo que anularía la cita con ella, porque él en un principio, quería que fuese a escondidas.
Tania, se entristeció mucho, pero sabía que ese enfado fue por su culpa. Que no debía de haber contado a nadie lo de su cita.
Dos meses más tarde, cuando esta anécdota ya se había borrado de las cabezas de la gente y eran vacaciones de semana santa, Jordan dio a entender por parte de una carta escrita por él para Naomi, una compañera de clase, que su encanto tanto físico como sentimental la hacía más perfecta de lo que era.
Naomi, agradecida, así le contestó mediante otra carta:
Creo que te pilla de sorpresa el que te diga que tengo novio, pero quiero que sepas, que tu bonita escritura me ha asombrado, y por eso, y porque mi novio no me gusta mucho, te voy a dar una oportunidad de salir conmigo; aparte de eso, me pareces un chico muy atractivo, y creo que lo nuestro va a salir adelante.
Salieron juntos durante dos semanas, aunque en esas dos semanas no hubo ni un solo beso. Y Jodan, ya tenía ganas de saborear su primer beso, por lo tanto, le escribió una carta diciéndole así a Naomi:
Creo que llevamos lo bastante tiempo y nos conocemos bastante, como para que entre nuestros labios haya algún que otro roce. Por lo tanto, este viernes 8 de Abril, me encantaría llevarte a un sitio en el que tengo muy buenos recuerdos y ay... Bueno, ya sabes. Y digo en ese sitio, porque siempre que he estado ahí han sido bonitas aventuras o bonitos tiempos, y estoy casi seguro de que esta experiencia no me va a decepcionar.
Un saludo y esperando un sí de respuesta:
Jordan...
Jordan, entregó la carta a Naomi, y se quedó espiando de qué cara ponía al leerla. Y la verdad es que Naomi no puso una cara muy rara, aunque si que pareció que estaba bastante contenta y alegre. Y como leyó el final, en ese mismo instante empezó a escribir la carta para darle la respuesta. Cuando se la dio a la mano, también le dio un beso en la mejilla. Y esto es lo que escribió Naomi:
No se para que me lo has preguntado, si sabías que te respondería que sí... Pero bueno, y aparte de eso, tengo una duda, no se cual será el sitio, pero la verdad es que me da un poco de igual, porque ese momento va a ser mágico. Entonces el viernes 8 de abril, quedamos en el parque de las palmeras. A las 18:00 si te parece.
Si tu respuesta es un sí, en clase mira hacia atrás y guíñame un ojo; en el caso de que la respuesta sea que no, escribe otra carta y perfecciona esta cita.
Besos;
Naomi.
Jordan, al recibir la carta de parte de una amiga de Naomi, se asustó, porque pensó que le estaba rechazando y que entonces tenía vergüenza de dársela ella misma. ¡Pero no! Era porque a Naomi le daba clase otro profesor diferente y en ese momento no estarían en la misma clase. En matemáticas, Jordan aprovechó de que nadie le miraba para dar a entender a Naomi que su respuesta era un sí. Le guiñó un ojo y Naomi sonrió.
Ahí estaba Jordan esperando, llegó cinco minutos antes de la hora, y ya era las 06:12 y Naomi no aparecía. En ese mismo momento, vio a una bella dama a lo lejos, pero intentó quitarle los ojos de encima porque él no había quedado con ella, había quedado con otra. Pero una vez que la tenía cerca y la miró de nuevo, se dio cuenta de que ¡era ella! Era Naomi, estaba espectacular.
-Hola- empezó Naomi un poco avergonzada.
-Ho-ho-ho-hola- Jordan sorprendidísimo.
-¿Vamos a ese lugar del que me hablaste por la carta?
-¡Por-por-por supuesto! Es por aquí. Oye, sabes que estás muy linda ¿verdad?
-¡Jejejejejejeje! Gracias, tu también.
-Una cosa...
-Dime:
-Es tu primer... ya sabes...
-¿Beso?
-Si, eso.
-Si, y ¿el tuyo?
-También. Es que tengo un problema...
-¿Cual?
-Que no sé cómo se hace...
-Yo tampoco pero ya aprenderemos.-Jordan sacó una sonrisa falsa en medio de la risa de Naomi.
Llegaron al sitio y se medio escondieron detrás de unos arbustos bastante grandes. Naomi, giro un poco la cabeza hacia un lado, y acercó su cara cerrando los ojos y sacando un poco los labios hacia la de Jordan. Jordan, hizo lo mismo que ella y sus labios se rozaron, se volvieron a alejar y Naomi cogió las riendas de hablar:
-¿Te ha gustado?- Naomi sonriente.
-Si, bastante, pero una cosa, ¿lo he hecho bien?-Jordan estaba sudando de los nervios.
-me imagino que lo habremos hecho bastante bien pero como somos principiantes... ¡¡¡Jejejejejeje!!!
Y CON ESTA BONITA SONRISA SI QUE SE QUEDÓ JORDAN. LOS AÑOS PASARON Y PASARON, TUVIERON DOS HIJOS LLAMADOS CARLOTA Y NANO, Y TODAVÍA NO SABÍAN SI SE BESABAN BIEN.
BUENIIIIISIMO!!!! Ole! Ya me gustaría escribir como tu artista!
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