DIEGO P.L.

                 CUENTO
Me levante de la cama y lo primero en que me fijé fue en el reloj. Marcaba las siete y cuarto. A las ocho y media enpezaba la clase y como vivía en Arangoiti no tenia mucho tiempo.

Primero me fuí al baño.el baño no se podía decir que era lujos, pero era bastante bonito, azulejos azules, ducha grande,espejo gigante.... Me mire al espejo y de nuevo observé miré mi palida cara. Me consideraba feo. Lo que más destacaba de micara eran mis marrones y verdes ojos. A parte de eso no tenia nada especial. Me limpié la cara con agua y volví a mi habitación a vestirme.

Cogí unos vaqueros azules, una camisa azul y un jersey negro. Después me puse los zapatos y fuí a la cocina. Hay esperaba mi madre con su pijama puesto y preparando un poco de café.

La saludé y desayune mientras veia la tele en el salón. Al final cogí la mochila y salí por el primer autobús.

Entré en la clase y como siempre había gente montando alboroto así que me senté en mi silla y esperé.

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Las clases fueron tan aburridas como siempre pero por fin estabá libre, así que entre en el coche de mi padre donde el aguardaba.

Llegé a casa y le dije a mi madre que saldría a jugar con la pandilla. En la pandilla estamos yo(Diego), Kevin, Javi, Ernesto, Laura y Daniel.

Fuí al escondite, que era detrás del deposito de agua y hay estaban todos esperandome.Nos gusta ir a esplorar el monte así que fuimos para allá. Normalmente nunca encontrabamos nada pero aquel día fue distinto.

Encontramos una caseta, grande y rodeada de arboles. Llamamos a la puerta para ver si estaba habitada. Al no recivir respuesta, pensamos todos que estaria abandonada, asi que yo y kevin tiramos la puerta de una patada.

 La caseta no tenia de estraño por dentro. Las paredes eran de madera y había un estante a la derecha de la caseta. En ella se encontraban 2 linternas, 3 nabajas con pinta de ser muy viejas, una llave y una nota: para aquel que se aventure en el tunel situado en el centro de este alojamiento, por favor que antes coja los instrumentos del estante. Por precaución le ruego que tenga mucho cuidado con los seres que habitan en este lugar.

No lo hicimos mucho caso a la nota ya que pensamos que  pensamos que lo escribio un lunatico, así que todos entraron, escepto yo que rrecogí los artefactos, y despues entre. Fue uno de los errores más grandes de mi vida.

Ernesto y Laura cogieros las linternas y alunbraron hacia delante. Lo primero que vimos fue una purta que Javi habrio sin miedo, pero no estabamos preparados para ver lo que habia allí. Al fondo de la habitacón nos encontramos una silueta negra, que reia descontroladamente. A los pocos segundos desapareció. Les dije a mis compañeros que volvieramos pero hoimos tras nosotros la puerta cerrandose. No nos quedaba otra que buscar otra salida.

Laura se agarro a Daniel y enpezo a llorar. Habrimos otra puerta y parecía una cocina . Sartenes tiradas por el suelo platos rotos, ratones y... ¿marcas de dedos? Eso ultimo le hizo estallar haun más a Laura. Examina las marcas y al parecer había sangre seca.

Pasamos miles de habitaciónes más, una por una, examinando todo lo que veiamos. Estabamos cansados, nos dolían las piernas, pero no paramos. Lle

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